Residente fiscal en España: IRPF por renta mundial, Modelo 720 y obligaciones sobre bienes en el extranjero
Qué significa ser residente fiscal en España y cómo afecta al IRPF
Convertirse en residente fiscal en España es uno de los cambios con mayor impacto en la situación tributaria de un ciudadano extranjero. Implica pasar de tributar exclusivamente por las rentas obtenidas en España (IRNR, principio de territorialidad) a tributar por la renta mundial (IRPF, principio de renta universal): todos los ingresos que el contribuyente obtiene en cualquier parte del mundo —sueldos, pensiones, dividendos, alquileres, ganancias patrimoniales— deben declararse en España y tributar conforme a los tipos progresivos del IRPF, aplicando los convenios de doble imposición para evitar la tributación duplicada cuando proceda.
Esta obligación de tributar por renta mundial puede sorprender a muchos expatriados que llegan a España sin haberse planificado fiscalmente: cuando llevan en el país más de 183 días, ya son residentes fiscales españoles y deben declarar en España no solo su salario español sino también su pensión del extranjero, sus dividendos de empresas del país de origen, sus alquileres de inmuebles en el extranjero y cualquier otra renta de fuente extranjera.
El Modelo 720: declaración de bienes en el extranjero
Una de las obligaciones fiscales más específicas del residente fiscal en España es la presentación del Modelo 720 —declaración informativa de bienes y derechos situados en el extranjero— cuando el titular tiene cuentas bancarias en el extranjero, valores o derechos en el exterior, o inmuebles situados fuera de España cuyo valor supere los 50.000 euros por categoría.
El Modelo 720 es informativo: no genera pago de impuesto adicional por el mero hecho de tener bienes en el extranjero. Sin embargo, su no presentación o presentación incorrecta tenía históricamente sanciones muy severas que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró desproporcionadas en 2022. Tras la reforma normativa de ese año, las sanciones se redujeron a niveles comparables a las de otros incumplimientos formales, pero el modelo sigue siendo obligatorio.
El plazo de presentación del Modelo 720 es del 1 de enero al 31 de marzo de cada año. Debe presentarse la primera vez que se superan los umbrales de 50.000 euros y en años sucesivos solo si el saldo o valor ha variado en más de 20.000 euros o si se ha producido la extinción de la titularidad.
El Modelo 721: criptoactivos en el extranjero
La AEAT introdujo desde 2024 el Modelo 721, equivalente al Modelo 720 pero específicamente para criptomonedas y activos virtuales custodiados fuera de España. Los residentes fiscales españoles que tienen bitcoin, ethereum u otras criptomonedas en exchanges o billeteras situadas en el extranjero con un valor superior a 50.000 euros deben presentarlo anualmente entre el 1 de enero y el 31 de marzo. Los exchanges o billeteras en España tienen sus propias obligaciones de información ante la AEAT.
La tributación de las rentas del extranjero en el IRPF
El residente fiscal en España que obtiene rentas en el extranjero debe incluirlas en su declaración del IRPF. Las principales situaciones son:
- Pensiones del extranjero: se declaran como rendimientos del trabajo. Si hay CDI, puede corresponder la tributación exclusiva en España o la tributación compartida (retención en origen reducida más crédito en España).
- Dividendos de empresas extranjeras: tributación en la base del ahorro con deducción del impuesto pagado en origen.
- Alquileres de inmuebles en el extranjero: rendimientos del capital inmobiliario, con deducción del impuesto extranjero pagado.
- Cuentas bancarias en el extranjero: los intereses se declaran como rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro.
Para planificar correctamente la situación fiscal del extranjero que adquiere la residencia en España, en LRB Tax & Legal ofrecemos un análisis previo de la situación tributaria global del contribuyente antes del traslado. Contacto: Contacto@LRB.es / +34 684 234 831.
Conclusión
El residente fiscal en España tributa por su renta mundial en el IRPF: debe declarar todas sus rentas, incluyendo las del extranjero. El Modelo 720 declara bienes en el extranjero superiores a 50.000 euros por categoría, con plazo hasta el 31 de marzo. Desde 2024 el Modelo 721 extiende esta obligación a los criptoactivos en el exterior. La planificación fiscal previa al cambio de residencia es imprescindible para evitar sorpresas.
