Plan de pensiones en España para extranjeros: aportaciones, rescate y fiscalidad
Los planes de pensiones en España: un instrumento de ahorro con ventajas fiscales
Los planes de pensiones son instrumentos de ahorro a largo plazo que permiten a sus partícipes realizar aportaciones periódicas o extraordinarias con el objetivo de complementar la pensión de la Seguridad Social en el momento de la jubilación. La principal ventaja fiscal de las aportaciones a planes de pensiones es la deducción de las aportaciones en la base imponible del IRPF, lo que reduce la cuota a pagar en el año en que se realizan las aportaciones.
Quiénes pueden aportar: también los extranjeros residentes
Cualquier persona física residente fiscal en España puede contratar y aportar a planes de pensiones españoles, independientemente de su nacionalidad. Un extranjero que tiene residencia fiscal en España —ya sea bajo el IRPF ordinario o bajo el régimen Beckham— puede abrir un plan de pensiones en cualquier entidad financiera española autorizada.
Límites de aportación y deducción en el IRPF
Las aportaciones a planes de pensiones individuales son deducibles en el IRPF hasta los siguientes límites:
- Límite financiero: la aportación máxima anual a todos los planes de pensiones (individual, de empleo y asociado) es de 1.500 euros para planes individuales y de 8.500 euros adicionales en planes de empleo (plan promovido por el empleador con contribución de empresa). El límite total combinado es de 10.000 euros.
- Límite fiscal: la deducción en base imponible del IRPF está limitada al menor de: el límite financiero o el 30% de la suma de rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas del ejercicio.
Los planes de pensiones y el régimen Beckham: incompatibilidad práctica
Los contribuyentes acogidos al régimen Beckham presentan el Modelo 151, que no admite las deducciones personales del IRPF ordinario, incluyendo la deducción por aportaciones a planes de pensiones. Por tanto, aunque un impatriado bajo Beckham puede técnicamente aportar a un plan de pensiones, no puede deducir esas aportaciones de su base imponible del Modelo 151.
Esto hace que la aportación a planes de pensiones durante el período Beckham sea fiscalmente ineficiente desde el punto de vista de la deducción inmediata. Sin embargo, puede tener sentido si el contribuyente prevé que tras el período Beckham pasará al IRPF ordinario y podrá deducir en años futuros.
Fiscalidad del rescate del plan de pensiones
El rescate de un plan de pensiones —ya sea por jubilación, incapacidad permanente o contingencias asimiladas— genera rendimientos del trabajo en el IRPF del año del rescate, tributando a la escala progresiva general (no a los tipos del ahorro). Esto significa que si el rescate se produce en un año en que el contribuyente tiene otros ingresos elevados, el tipo marginal aplicable al rescate puede ser muy alto.
Existe una reducción del 40% sobre las prestaciones percibidas en forma de capital (pago único) correspondientes a aportaciones realizadas antes del 31 de diciembre de 2006, que puede reducir significativamente la factura fiscal del rescate si el plan es antiguo.
Qué ocurre con el plan de pensiones si el extranjero se va de España
Si el partícipe de un plan de pensiones español traslada su residencia fiscal fuera de España, el plan de pensiones sigue existiendo y los derechos consolidados se mantienen. Sin embargo, el rescate posterior tributará como rendimiento del trabajo en el año del rescate. Si el rescate se produce cuando el contribuyente ya no es residente fiscal en España, el rendimiento puede estar sujeto al IRNR (si España tiene potestad tributaria conforme al convenio aplicable) o puede tributar únicamente en el país de residencia en el momento del rescate.
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Conclusión
Los planes de pensiones son un instrumento de ahorro útil para los extranjeros residentes en España que tributan bajo el IRPF ordinario. Su incompatibilidad práctica con el régimen Beckham —que no permite deducir las aportaciones— hace que su utilidad sea limitada durante el período de impatriación. La planificación de cuándo aportar y cuándo rescatar es clave para maximizar el beneficio fiscal de este instrumento.
