Establecimiento permanente en España: cuándo tributa una empresa extranjera
El establecimiento permanente: cuándo una empresa extranjera tributa en España
Una empresa extranjera que opera en España sin haber constituido una sociedad española puede estar sujeta al Impuesto sobre Sociedades en España si se considera que tiene un establecimiento permanente (EP) en el país. El concepto de establecimiento permanente es uno de los pilares del Derecho Internacional Tributario y define cuándo una empresa no residente tiene suficiente presencia en un país para justificar su tributación en ese territorio.
Qué es un establecimiento permanente
El artículo 13 de la LIRNR y los convenios de doble imposición firmados por España (que siguen el Modelo OCDE) definen el establecimiento permanente como un lugar fijo de negocios mediante el cual una empresa extranjera realiza toda o parte de su actividad. Las formas más habituales de EP son:
- Sede de dirección: si la alta dirección de la empresa extranjera toma sus decisiones desde España, puede existir un EP incluso sin local físico.
- Sucursal o filial operativa: una oficina registrada en España a nombre de la empresa extranjera es claramente un EP.
- Obra o construcción: una obra de construcción, instalación o proyecto de montaje constituye EP si su duración supera los 12 meses (en convenios OCDE; puede variar en convenios concretos).
- Agente dependiente: cuando una persona en España actúa habitualmente en nombre de la empresa extranjera y tiene poderes para concluir contratos en su nombre, se considera que la empresa tiene EP en España a través de ese agente.
Qué no es un establecimiento permanente
El Modelo OCDE excluye expresamente del concepto de EP las siguientes situaciones:
- El uso de instalaciones únicamente para almacenar, exponer o entregar mercancías pertenecientes a la empresa.
- El mantenimiento de un depósito de mercancías para su transformación por otra empresa.
- El mantenimiento de un lugar de negocios únicamente para comprar mercancías o recoger información.
- El mantenimiento de un lugar de negocios únicamente para actividades preparatorias o auxiliares.
- La utilización de un agente independiente que actúa en el ejercicio ordinario de su actividad.
Tributación del EP en España
Si una empresa extranjera tiene un EP en España, las rentas atribuibles a ese EP tributan en España en el IRNR a los tipos del IS (25% en general, 23% para pequeñas empresas, 15% para empresas de nueva creación). La base imponible del EP se determina conforme a las normas del IS español, aplicando las mismas deducciones y ajustes que una empresa española ordinaria.
Adicionalmente, cuando el EP transfiere rentas a la casa central en el extranjero, puede aplicarse un impuesto de repatriación del 19% sobre el importe transferido, salvo que el EP pertenezca a una empresa de un Estado miembro de la UE (en cuyo caso este impuesto no se aplica por la Directiva Matriz-Filial).
El riesgo del EP no declarado: las consecuencias
Muchas empresas extranjeras operan en España sin ser conscientes de que han generado un EP: una persona que trabaja exclusivamente para la empresa extranjera desde España, un comercial que cierra contratos en nombre de la empresa, o simplemente la dirección efectiva del negocio tomada desde territorio español pueden generar un EP. Si la AEAT detecta un EP no declarado, puede liquidar el IRNR correspondiente a todos los períodos no prescritos (4 años), más intereses de demora y sanciones.
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Conclusión
El establecimiento permanente es el concepto que determina cuándo una empresa extranjera tributa en España aunque no tenga una sociedad española. La presencia de empleados en España, agentes que cierran contratos o la dirección efectiva del negocio desde territorio español son los principales factores de riesgo. Analizar la situación antes de operar en España es fundamental para evitar contingencias fiscales inesperadas.
